SANTA ROSA DE CABAL SITIO TURÍSTICO DE COLOMBIA
Dentro de este reconocimiento maravilloso de los lugares turísticos de colombia, podemos ver un tesoro escondido que apenas hace 17 años se empezó a descubrir en las estribaciones de la cordillera central en el Municipio de Santa Rosa de Cabal Risaralda Colombia Sur América, lugar hecho a propósito por la naturaleza para dar vida, salud y bienestar a plenitud a cada visitante.
Termales de San Vicente, un lugar enclavado a 2430 metros sobre el nivel del mar, a sólo 32 kilómetros de distancia de la capital Pereira, pasando por el viaducto Cesar Gaviria Trujillo para llegar a la ciudad industrial, Dosquebradas, y el puente helicoidal de arquitectura colombiana hasta encontrarse la capital del termalismo colombiano Santa Rosa de cabal, de allí se desplaza por el medio de un paisaje que incita al turista a bajarse de su auto con su cámara fotográfica, de video o con su celular a registrar la belleza, el encanto en 360 grados de vista y coloridos, que se confunden entre verdes, azulados y blanquecinos de los copos de los árboles de Yarumo blanco, que se hacen sentir por su belleza en medio del verdes; entre los ríos Campo Alegre y Campo Alegrito, depresiones que deleitan su óptica y gravan en su mente los más hermosos recuerdos de su viaje.
Las montañas y praderas, están bordeadas de añejas casas donde el humo de sus cocinas da buena cuenta del sabor de las comidas, una sazón inigualable, en los sancochos de gallina, los frijoles bien calados, y las arepas montañeras de maíz, que acompañan los chorizos Santa Rozanos, reconocidos por visitantes de infinidad de países. Allí en su recorrido encontramos parcelas cultivadas con frutas tropicales, las moras, las exquisitas granadillas, los tomates de árbol, entre otros muchos y riquísimos manjares de fruta fresca, seguido de los cortados de queso, yogures naturales, el kumis casero, los extraordinarios viandas nativos de la zona, tan variados como los quesos maduros en Francia, y los vinos en toda Europa.
En el recorrido podemos observar como los campesinos inclinados en el surco, en su hábitat, le arrancan a la tierra lo mejor, para el alimento de los citadinos, en los patios de sus casas merodean las gallinas campesinas de plumajes bordados en colores que superan la creatividad y delicadeza de los ya también conocidos bordados de Cartago Valle. Los afortunados viajeros que tienen la fortuna de regalarse el mejor paseo con inversión, ascienden hasta los 2600 metros sobre el nivel del mar y se integran con la naturaleza, bosque impenetrable por complemento de sotobosque que expide el aire sin usar, con sus iones negativos en el aire hasta 4 mil x segundo y x centímetro, proporcionando el intercambio gaseoso en el pulmón para dar vida a su organismo, asegurando la captura por hemoglobina y su reparto adecuadamente en todo el conjunto orgánico. El visitante se enaltece y exclama, esta es la vida que me merezco, esto si es vida, estos es mejor que trabajar, aquí fue donde hizo la siesta el Señor, esto no es vida lo aparta del la contaminación de medio ambiente devolviéndole parte de su vida, esto es un vidononón.
Contemplar el bosque primario y secundario, donde los gorgojeos de las aves canoras y de hermosos coloridos se confunden con el arrullo de las exuberantes cascadas y el desestresante sonido de los ríos de agua dulce y de agua termal que cruzan el bosque merodeando entre formaciones de toboganes, vestigios de los indígenas Quimbayas, que dejaron las huellas de bancas donde hacían sus rituales, recipientes, donde maleaban el oro, y las yerbas para su dominio. Los árboles, hojas y raíces ya petrificados que se convierten en santuario de belleza y lugar de investigación, las variedades de orquídeas, bromelias, anturios negros, más de 60 variedades de musgos, líquenes, el pato de los torrentes en vía de extinción, los árboles de siete cueros con sus coloridos como adornos de navidad, los árboles de encenillos, cedros negros chanul y entre otros, las hermosas variedades de palmas, que permiten entre montaña y montaña el vuelo del Canopy, el disfrute del rappel, el senderismo entre las aromas y frescura, escuchando alrededor los más lindos y adormecedores murmullos que deleitan y enajenan el espíritu y el alma hacia otras esferas de placer, de liviantad de oxigenación, de relax, donde siempre se escuchan frases para denominar el lugar como estas: esto si es vida, esta es la vida que me merezco, esto es mejor que trabajar, aquí fue donde hizo la siesta el señor, esto no es vida, esto es un vidononón, quiero quedarme a vivir aquí.
El máximo de esparcimiento, lo van llevando paso a paso a las calurosas aguas termales mineromedicinales, que brotan en un trayecto de 2.5 kilómetros de extensión por una hermosa cuenca, formando los pozos de amor, con temperaturas abrasadoras, incitadoras y delineantes cortinas de pinturas naturales, formadas pos los minerales del agua termal que al deslizarse por las mismas dejan diagramas inconfundibles por su belleza y colorido de manera natural todas estas maravillas están incrustadas en las rocas, alguna fuente desafiante parte una roca, la grieta para buscar salida de su calurosa agua mientras que por encima se desliza el tonificante Río Campo alegrito con agua fría, saludable y tonificante agua a temperatura de 13 grados cc que se puede combinar entre salida y entrada con la exquisita temperatura de las aguas de Río de agua caliente termal mineromedicinal, adornada por un entorno de bosque primario y secundario con sotobosque a plenitud. La palatable agua mineral natural con característica única sin igual, y de la más tierna frescura que apetece al paladar, además rica en oligoelementos y electrolitos que después de la sudoración en los exquisitos turcos naturales en agua madres, se hace indispensable su ingesta para rehidratar, reponer los minerales que se pierden en la sudoración conjuntamente con os líquidos corporales, para restablecer el bienestar en su máxima expresión.
Este maná líquido es una bebida que da vida, y devuelve la salud como lo hemos comprobado a lo largo y ancho de la geografía nacional, el día que la academia los verifique, por sus propios medios, lo certifique y lo haga conocer públicamente serán ríos humanos que se desplacen a Termales San Vicente no sólo a disfrutar de la naturaleza en pleno, sino también a dar aprovechamiento al mayor regalo que podamos recibir, el agua termal mineral natural San Vicente cuyos efectos terapéuticos los podemos mostrar al mundo entero, en las más variadas patologías que se haya podido conocer.
Las emanaciones de gas CO2, en el charco del encanto para mejorar la circulación sanguínea y la insuficiencia cardiaca por el gas carbónico, en el Spa de huéspedes, entre la jungla se disfruta de charcos naturales y la tonificante agua dulce y fría, donde el llenado de pulmones con los iones negativos suspendidos en el aire sin usar, aseguran la desintoxicación y revitalización de su organismo.
Escribió mientras reanudaba el recorrido por las hermosas tierras de Colombia.
Lisbo Justo Serna B
